Si le cuesta mantener la atención, recordar una pequeña lista de tareas o paciencia para escuchar otro punto de vista, quizás las horas que dedica al sueño no le estén brindando el descanso que necesita para renovar toda su energía. Las razones pueden ser muchas, tu cama, el colchón, el ruido ambiental, todo tiene que ver a la hora de conciliar el sueño. Pero una de las razones principales por la cual no alcances un descanso reparador sea el estrés.

¿Qué es el estrés?

El estrés es una reacción natural de nuestro cuerpo para defenderse de situaciones amenazantes para él. Lo necesitamos para sobrevivir. Pero nuestro mecanismo de defensa puede desencadenar problemas graves de salud, bajo determinadas situaciones. Como por ejemplo, dolores de espalda, cuello, trastornos en nuestro sistema digestivo, glándulas renales, y al corazón.

¿Cuál es la solución?

La solución más acertada sería alejarse de la situación que lo provoca. Pero a veces eso no es posible. Entonces tenemos que tratar de enfrentarlo con una sana alimentación y una buena relajación. Quizás lo que más nos cueste sea desprender nuestra mente de esa situación estresante. Debemos ser paciente y aprender a hacerlo, practicar ejercicios de relajación o recurrir a la aromaterapia, o combinar ambas técnicas.

Hay aromas que nos hacen recordar buenos momentos,  e invitan a viajar a nuestra mente y alejarla por unos minutos de las tensiones y ansiedades. Otros, reducen el número de palpitaciones, ayudando a relajar tu cuerpo. También están los que potencian tu energía y disminuyen la fatiga. Hay otros sin embargo que reducen la ansiedad, ayudan a distraer tu mente potenciando los recuerdos bonitos.

Un buen baño con agua tibia potenciará las propiedades terapéuticas y embellecedoras de las esencias naturales. Aprende a relajarte, mejorando la calidad de descanso durmiendo las mismas horas en tu mismo colchón y habitación.