Dormir bien es sumamente importante para nuestra salud mental y física; sin embargo, muchas veces no le prestamos la debida atención a este aspecto fundamental de nuestra vida. Para dormir bien, lo primero que tenemos que hacer es elegir un buen colchón, ya que pasaremos sobre él más de un tercio de nuestros días. Una vez que hayamos realizado la elección más acertada, todavía falta algo para poder quedarnos tranquilos: la almohada.

La supremacía del colchón

Últimamente, las personas ponen cada vez más atención en la elección de su colchón, lo cual es bastante bueno. Desafortunadamente no pasa lo mismo con la almohada; tal vez esto se deba a que aún no se ha comprendido bien su importancia

Una buena almohada para dormir bien

Contrariamente a lo que se cree, la almohada no solo sirve para que podamos apoyar la cabeza en algo blando; tiene una función mucho más importante: da el soporte necesario al cuello para evitar lesiones musculares, cervicales y dorsales. Sin la almohada pasaríamos toda la noche en una posición desequilibrada.

Materiales: viscoelastica y latex.

También es importante el material con el que está fabricada la almohada. Por ejemplo, las que tienen interior de plumas brindan mayor comodidad y suavidad, mientras que las de espuma son más firmes (recomendadas para aquellos que sufren de contracturas en el cuello). En cualquiera de los casos, asegúrese de que sean hipoalergénicas.